Material reciclado para producir hortalizas en hidroponía

En la búsqueda constante por reducir los costos de producción que se incrementan cada día, Policarpo Espinosa Robles, investigador del Departamento de Fitotecnia de la Universidad Autónoma Chapingo (Uach), estableció un sistema para producir hortalizas hidropónicas reciclando materiales de desecho como las botellas de PET y los empaques tetrapack.

Este sistema emplea las botellas de refresco, agua y leche -que podemos encontrar en cualquier parte- como recipientes para producir plántulas y desarrollar cultivos bajo la técnica hidropónica; sustituyendo las bolsas, charolas o germinadoras, que se emplean comúnmente en este tipo de producción. 

El investigador destaca que emplear materiales reciclados en la agricultura reduce considerablemente los costos de producción, pues se eliminan gastos como el de las germinadoras, que tienen un precio desde 35 hasta 70 pesos por pieza en el mercado; así como el de las bolsas de polietileno negro que después de un año tienen que remplazarse. 

De acuerdo con Espinosa Robles, a través de este sistema se pueden obtener producciones al nivel de las que usan técnicas sofisticadas, pues la planta crece y se desarrolla de igual forma en una botella de PET (Polietilén Tereftalato) que en una cama de 1.20 metros de ancho; alcanzando  una altura de dos metros y produciendo hasta cinco racimos según la variedad que se cultive.

 En las botellas de plástico puede producirse hortalizas como las espinacas, jitomates, pepinos, chiles de agua, lechugas, así como plantas de pequeño y mediano porte; mientras que los contenedores donde se empacan galletas o pasteles son útiles para producir forraje verde hidropónico que consume el ganado. La técnica empleada en éste sistema, es conocida como cultivo sin suelo, por lo que éste se  sustituye con arena de tezontle, lana de roca, perlita o una solución nutritiva. Pero como dichos insumos también han incrementado su precio, “el metro cúbico de tezontle a pie de mina cuesta 20 pesos, pero si se contrata cuesta alrededor de 300 pesos”, el especialista asegura que se puede triturar las botellas de plástico para crear un sustrato inocuo. 

“Las botellas se pueden triturar y utilizar como sustrato ya que es un material poroso que permite el aireado de las raíces. Además se puede mezclar el plástico molido con el tezontle (50 y 50) para abaratar los costos de producción”, indica Espinosa Robles. En la ciudad de México se emplea este sistema en las azoteas, de tal forma que “en una superficie de 1.20 de ancho por dos metros de largo se han producido hasta 127 kilos de jitomate en un periodo de 90 hasta 120 días”, asegura el investigador. Lo único que se necesita es recolectar y desinfectar las botellas antes de usarse, cortarlas por la mitad, utilizando la base para mantener la solución nutritiva o el agua de riego y emplear la parte superior de la botella para sostener el sustrato y las plantas. Volviendo productivo algo que en su momento fue considerado parte de la basura. 

Usar materiales reciclado en la agricultura representa una opción para resolver problemas en el medio rural y la ciudad, además de que coadyuva en la reducción de la contaminación ambiental  ocasionada por el desecho de las botellas y recipientes plásticos.

El cultivo de pimiento bajo invernadero


Introducción
El cultivo de pimiento bajo invernadero en la Argentina, se realiza desde Salta hasta La Plata, las mejores condiciones durante el invierno se dan en el norte y durante el verano en el sur. Debido a ello la estrategia de producción deberá ser distinta en las diferentes zonas.
Comparándola con tomate, la planta de pimiento presenta una temperatura base de crecimiento superior, alrededor de los 10º C. Esto determina que para tener una buena producción en invierno, se deba calefaccionar en zonas ubicadas en latitudes superiores a los 30 grados.
El pimiento es originaria de América del sur, concretamente en el área ocupada por Perú y Bolivia, desde donde se expandió al resto de América Central y Meridional.
El pimiento pertenece a la familia de las Solanaceae y su nombre científico es Capsicum annuum .
La mayor parte de los cultivares existentes pertenecen a la variedad annuum, las que presentan corolas de color blanquecino y de flores normalmente solitarias.
Es una planta herbácea, de cultivo generalmente anual, pero que puede en algunos casos transformarse en bianual. Tiene un sistema radicular pivotante y profundo que puede llegar hasta 1.20 m de profundidad. El tallo es de crecimiento erecto, con un porte que puede llegar hasta los 2 m o más. Los frutos son bayas, que pueden ser pequeñas, de 1 o 3 g en algunas variedades, frente a otras que pueden dar frutos de más de 500 grs.
Un gramo puede contener entre 120 y 150 semillas de semillas y mantener su viabilidad por tres o cuatro años, según las condiciones de temperatura y humedad, a las que se exponen durante el almacenamiento.
Dada la complejidad taxonómica existente en pimiento, es difícil establecer una clasificación homogénea que agrupe las diferentes variedades. Por lo que aquí se utilizará una clasificación, que puede no responder correctamente a la clasificación sistemática, pero tiene utilidad desde el punto de vista agronómico. Se pueden dividir en dos grandes grupos varietales :
  • Variedades Dulces:
    Suelen tener frutos de buen tamaño son las que se cultivan en invernaderos y al aire libre para su consumo fresco y la industria de conserva, también para la preparación de pimentón.
  • Variedades con sabor Picante:
    Suelen ser variedades de fruto largo y delgado. Se pueden utilizar para encurtidos. Dentro de este grupo está C.frutescens con frutos chicos y muy picantes conocido como chili.
Dentro de las variedades dulces hay diferentes tipos:
  • Tipo A: La sección longitudinal es cuadrangular y el largo es aproximadamente igual al ancho.
  • Tipo B: La sección longitudinal es rectangular y el largo es mayor que el ancho.
  • Tipo C: La sección longitudinal es triangular.

 Estado de plántula
 La semilla de pimiento no presenta ningún tipo de dormición, por lo tanto para su germinación solo necesita de agua, O2 y temperatura.
De todas maneras, se puede observar cierta disparidad en la energía germinativa en un mismo lote de semillas, ello podría deberse a diferencias en la senescencia seminal.
Algunos autores , lograron inducir una germinación pareja con la aplicación de giberelina. Pero las giberelinas que mejor se comportan son las A G4+7. Estas giberelinas inducirían la degradación de las sustancias de reserva (almidón),por promover la formación del ARN correspondiente a la síntesis de las amilasas, con ello la semilla tendría suficientes carbohidratos simples para estimular el crecimiento del embrión.
Para inducir la germinación también puede ser utilizada la técnica de osmorregulación, que ya fue explicada para tomate.
Si bien, al igual que el tomate, se puede sembrar en speedling o en macetas plásticas, son recomendadas estas últimas debido a que la planta de pimiento tiene un crecimiento más lento que la de tomate, con el mayor volumen de tierra que contiene la maceta, permite que la planta permanezca en ella hasta 45 días, con temperaturas óptimas de crecimiento (20 a 25º C). En este estado las plantas deben tener entre 7 y 9 hojas y es conveniente que aún no se observe el primer botón floral. Si al momento del transplante se observa que la planta es alta y delgada se podría deber a dos posibles razones. La primera es generalmente la más común, es que las macetas estuvieron muy juntas y las plantas recibieron poca luz. También las temperaturas elevadas pueden ser responsables. 
Antes de realizar el transplante, es conveniente dejar de regar para que se desarrolle más el sistema radicular. esto ocurre porque al entrar en estrés hídrico se sintetiza ácido abscínico (ABA), que más allá de inducir el cierre estomático hidroactivo, produce una disminución del crecimiento de la parte aérea y un mayor desarrollo radicular
 También la deficiencia de N2 en este estado permite que el sistema radicular se desarrolle más que las hojas, esto estaría relacionado con un aumento en la síntesis de ABA y una disminución en el contenido de cinetinas.

 Estado vegetativo
 El pimiento, sobre todo las variedades dulces tienen unas exigencias en temperaturas mayores que el tomate. Su desarrollo óptimo se produce a temperaturas diurnas entre 20 y 25º C y nocturnas de 16 a 18º C. Por debajo de los 15º C su desarrollo se ve afectado y deja de crecer a los 10º C. Las variedades picantes, en general son menos exigentes a los requerimientos térmicos.
Las humedades relativas entre 50-70%, son ideales para un óptimo crecimiento. Humedades relativas mayores pueden traer problemas de enfermedades y menores con temperaturas altas pueden provocar excesiva transpiración y conducir a la caída de flores. Es necesario que la planta genere una buena corriente transpiratoria, para mejorar l;a captación de los nutrientes por flujo nasal. De esta manera se puede mejorar la absorción activa de sales por parte de las raíces.
Cuando se realiza el transplante, generalmente se rompen algunas raíces y si el transplante se realiza durante los meses de mayor temperatura y con mulching, es frecuente observar que la planta se retrasa notablemente. Para apalear estos problemas, se suele inducir al final del crecimiento en la maceta, la formación de raíces y detención del crecimiento de la parte aérea. En algunos casos se resuelve transplantar primero y posteriormente, cuando las temperaturas son inferiores colocar el mulching, si bien esto es muy trabajoso y se corre el riesgo de quebrar plantas.
También se puede aplicar clormecuat o 2, 3, 5 triodo-benzoico, sobre plantas jóvenes para disminuir el crecimiento y favorecer la emisión de raíces y acelerar la floración. Estos reguladores de crecimiento inducen un proceso de endurecimiento, lo que permitiría una mayor resistencia al estrés hídrico, salino y térmico. De todas formas estas aplicaciones dan resultados algo contradictorios, siendo algunas aplicaciones satisfactorias y otras no tanto.
Otra opción es retrasar la siembra, para que en el momento del transplante las temperaturas no sean tan altas. Si bien ello puede traer como consecuencia que se produzca la antesis floral en momentos que las temperaturas ya son bajas. Esto ocurre especialmente en zonas, donde los cambios climáticos son abruptos entre el fin del verano y el otoño.
Una vez realizado el transplante pasan algunos días hasta que se retoma el crecimiento, luego la planta sigue formando hojas (8-12) y posteriormente se desencadena la floración. Los brotes que salen de las axilas foliares, se eliminan hasta la cruz. Esto permite manejar correctamente la competencia por asimilados y además se logra una mejor ventilación cerca del suelo, lo que mejora el control de enfermedades.


 Floración y fructificación 
La inducción de la floración en plantas de pimiento no es afectada por el fotoperíodo, la inducción se realiza fundamentalmente por sumas térmicas, luego que la planta produce entre 8 y 12 hojas según la variedad o híbrido. Es importante que la antesis floral se realice cuando las temperaturas son óptimas.
En la zona hortícola Santafecina, se realiza el cultivo de pimientos bajo invernáculos no calefaccionados durante los meses invernales. Las temperaturas se caracterizan por ser adecuadas durante el día y desfavorables durante la noche.
Era común que en la zona se implanten los cultivos en los meses de marzo y abril. De esta manera las primeras flores entraban en antesis cuando las temperaturas nocturnas son bajas. Las plantas cultivadas bajo estas condiciones presentan flores que caen, otras que forman frutos normales y el resto produce frutos partenocárpicos, los que pueden ser chatos y deformes y de bajo o nulo valor comercial.
Las temperaturas óptimas durante el día, se logran sin inconveniente, pero las temperaturas nocturnas (dentro del invernadero) frecuentemente son inferiores a 10º C llegando a temperaturas de -3º C o menos. En esta región se comienza intentar calefaccionar a 15º C, de esta manera los problemas disminuirán. De todas maneras es común la práctica de calefaccionar solo para la lucha contra heladas.
Hace más de medio siglo que Cochram señaló a la temperatura como el factor ambiental más importante en la floración y fructificación en las plantas de pimiento. Cuando la planta es joven y recibe temperaturas inferiores a 10º C se produce la caída de flores. Pero en plantas de más de cien días de edad se realiza el establecimiento a menos de 8.5º C. A altas temperaturas (35º C) se induce la caída de flores, supuestamente relacionada con el estrés hídrico.
En plantas que presentan una buena masa foliar, las fluctuaciones de temperatura entre 35º C de día e inferiores a 10º C durante la noche, producen frutos que normalmente son partenocárpicos y deformes.
Estas deformaciones también fueron observadas en frutos seminados, pero es menos frecuente.
Los diferentes cultivares responden en forma distinta a bajas temperaturas nocturnas, cuando se presentan combinadas con otros factores ambientales limitantes como: baja intensidad luminosa y fotoperíodo corto o mal estado nutricional.
Cuando se realiza un examen anatómico a frutos formados a bajas temperaturas , se observa la falta de semillas que no corresponde a una falta en la cantidad de polen, sino al lento crecimiento del tubo polínico en el estilo y la parte superior del ovario. De todas maneras el polen estimularía el crecimiento del ovario. También se observa que los pétalos no se abren, los estambres son más cortos y el ovario es de mayor tamaño. Estos frutos frecuentemente presentan poco crecimiento estilar, quedando deprimido el extremo apical y el desarrollo de la placenta es pequeño. También pueden encontrarse estambres carpeloides que continúan creciendo luego de la antesis, todo ello conduce a un fruto deforme de bajo o nulo valor comercial.
La influencia de la temperatura sobre el modelo morfogénico en las flores de pimiento, podría ser explicado por medio de los cambios que se producirían en contenido endógeno hormonal. Muchos supusieron que la solución al problema sería similar a la caída de flores en tomate, para lo cual la aplicación de auxinas y giberelinas a las flores acabaría con el problema.
En nuestras experiencias no se pudo lograr la estimulación del crecimiento de los frutos en condiciones normales, cuando se los cultivaba a bajas temperaturas. Ni la aplicación de auxinas ni giberelinas mejoraron el crecimiento de los frutos.
Suponemos que las bajas temperaturas modifican el patrón de crecimiento del cultivo y en especial el de los frutos. Cuando las temperaturas nocturnas descienden por debajo de los 15º C comienza a afectarse el crecimiento de los brotes y hojas, y las flores no se abren, pero los frutos establecidos continúan creciendo y los nuevos frutos que se establecen normalmente son partenocárpicos de forma normal.
Cuando las temperaturas descienden hasta 5 o 3º C, se produce un daño en los ovarios de los frutos que en ese momento se establecen y cuando crecen presentan las deformaciones ya comentadas. Si las temperaturas descienden aún más, hasta -1º C, se presentan daños por heladas, que son de diferente magnitud, dependiendo de la edad de la planta y si ésta sufrió algún proceso de endurecimiento.
Es recomendable que las siembras se realicen temprano, a principio de enero en la región de Santa Fe. De esta manera la tasa de crecimiento vegetativo es alta hasta la antesis de las primeras flores . En este momento las temperaturas nocturnas son aún altas, lo que permite un adecuado establecimiento de los primeros frutos. Posteriormente cuando las temperaturas descienden hasta 3 o 5º C y las tasas fotosintéticas ya no son demasiado altas, el crecimiento vegetativo disminuye y solo se mantiene el crecimiento de los frutos ya establecidos. En primavera cuando los primeros frutos han finalizado su crecimiento y las condiciones de luz y temperatura mejoran, comienza nuevamente a incrementar el área foliar y el establecimiento de nuevos frutos.
En invernaderos de la FAVE se están haciendo ensayos, combinando calefacción con la aplicación de ácido giberelico al follaje. La giberelina induciría una estimulación de los brotes, estos se mantendrían creciendo a menores temperaturas, con el posible ahorro de combustible para la calefacción.
De contar con calefacción económicamente viable, la estrategia de producción del cultivo podría variar. La siembra podría realizarse más tarde, cuando las temperaturas no comprometen el transplante y cuando la radiación ya sea menor. De esta forma se podría mejorar la interceptación lumínica. En el momento que las plantas aumenten en forma exponencial su área foliar, la radiación incidente también comenzaría a aumentar (primavera). Ello permitiría que en los momentos de menor intensidad lumínica (invierno), el cultivo presente un bajo índice de área foliar, lo que evitaría el autosombreamiento de las hojas. De todos modos, se plantea realizar el cultivo durante los 12 meses del año, comenzando la siembra más tarde y finalizando el cultivo al año siguiente.
 Este plateo de cultivo, presentará las dificultades de ventilación y refrigeración de los invernaderos durante el verano, para ello se podrá recurrir a las técnicas de sombreamiento, ya sea con mallas comunes o pantallas, o a la aplicación de agua pulverizada en micro gotas (sistema fog) para favorecer la evaporación y su posterior extracción del invernadero. Es conveniente para favorecer la refrigeración del invernadero, tener un cultivo con un IAF alto.
Es común que algunos productores, extraigan el primer fruto con la idea de obtener una planta de mayor tamaño . El crecimiento rápido de los frutos hace disminuir el crecimiento vegetativo. Esto es más marcado en una planta de poca área foliar, pues presenta poca tasa fotosintética y por ende la competencia entre los destinos es más marcada. Nosotros recomendamos la extracción del primer fruto si las condiciones de fotosíntesis se ven disminuidas ya sea por poca área foliar o factores adversos de luminosidad o temperatura.
No de debe confundir las causas de abscisión floral con la falta de crecimiento o deformaciones de los frutos. Algunas plantas suelen presentar un excesivo crecimiento vegetativo y una completa caída de las flores y frutos en las primeras ramas florales. Esto puede deberse a que el crecimiento vegetativo aumente porque las flores abortan, o por el contrario, que las flores se caen porque el crecimiento vegetativo es exuberante. Pensemos que lo más común es esto último en el caso de pimiento. Ello puede deberse a que en el momento de antesis floral o algo antes, las condiciones favorezcan el crecimiento de la parte vegetativa, ya sea por buenas condiciones hídricas y una relación N-K muy alta. Además, si se produce la caída de flores y la fotosíntesis es baja, este efecto se puede acrecentar. La fotosíntesis puede disminuir por baja luminosidad, y al encontrarse con alto contenido de N, se privilegia la síntesis de proteínas que conducen al crecimiento foliar y no permiten el crecimiento reproductivo de las flores siguientes.
En experiencias de poda de los brotes superiores a la primer flor, como sugieren algunos autores, no se observaron ventajas, ni en el crecimiento de los frutos ni en el crecimiento de las otras partes de la planta. Esto es debido a que la planta misma detiene el crecimiento de las ramificaciones que van hacia el centro de la planta donde están más sombreadas, parecería entonces que ocurre una poda natural.

Protege las raíces del ataque de los hongos

Seguramente ya has oído las espresiones Pythium, Fusarium, Verticillium, …” y todos esos nombres terminados en “ium” que crean estragos y desolación en plantaciones y cultivos. En todas las estaciones, pero especialmente cuando hace calor, muchos cultivadores hidropónicos sufren alguna infecciíon por hongos en las raíces de sus plantas. Para combatirlas, algunas empresas presentan esterilizadores UV, enzimas, polvos de tricoderma, etc... con más o menos éxito. Por cierto, también puedes utilizar funguicidas, que encontrarás en cualquier comercio especializado. Pero todos sabemos que los funguicidas son nocivos para las personas y también para el medio ambiente.


Como expertos y consultores en hidroponia, muchas veces nos han llegado preguntas acerca de la putrefacción y los hongos de las raíces y, por cierto, este tema ha sido una gran preocupación para nosotros ... hasta ahora. Durante varios años hemos investigado en forma intensiva cómo eliminar los agentes protógenos de la solución nutritiva, manteniéndola natural y la más ecoloógica posible.


SubCulture es una mezcla de micro-organismos benéficos que protegen las raíces de los hongos patógenos que las atacan, envolviéndolas con una barrera protectora, impidiendo la reproducción y supervivencia de una gran cantidad de sus “predatores”.


¿Cómo trabaja SubCulture ?

Envuelve íntegramente las raíces con un micelio protector que impide la llegada de alimento a los gérmenes patógenos, crecer, reproducirse y, por lo tanto, sobrevivir.

SubCulture tiene también una segunda función, igualmente esencial :
esta acertada mezcla de bacterias descompone los desechos en suspensión en la solución nutritiva y permite transformar una materia orgánica potencialmente portadora de enfermedades en sales minerales suplementarias fácilmente disponibles para la planta.


¿Cuándo y dónde se debe utilizar?

SubCulture es una defensa natural 100% biológica.
En tierra se reproduce con facilidad y se puede agregar simplemente al agua de riego. 
En cultivo hidropónico es necesario utilizarla con el BioFiltre (ver información sobre BioFiltre), un aparato que crea las condiciones necesarias para su reproducción, gracias a las pequeñas « estrellas » en las cuales habita y que permiten su conservación en condiciones de vida tan largas como sea posible. 
Para ahorrar la compra del BioFilter, también se puede utilizar 10% de fibra de coco, con 90% de Grorox, y añadir el SubCulture

Se utiliza tanto como preventivo o curativo.
10 g/150 L – cada 6 semanas.
Cuando se preparan las semillas en remojo, agregado en el agua del riego para las plantas de tierra, o directamente en el agua del depósito en caso de cultivo hidropónico.

BM y SubCulture son dos productos diferentes. SubCulture elimina los hongos patógenos en las raíces y descompone la materia orgánica en la solución nutritiva. BM sirve solo para descomponer la materia orgánica. Si se utiliza ya el SubCulture, no es necesario utilizar el BM.



Las Estrellas

Las Estrellas están hechas de un substrato poroso, atravesado por canales minúsculos calibrados con precisión para que el oxígeno, el agua y las partículas en suspensión puedan circular perfectamente. Así ofrecen a sus huéspedes el entorno que necesitan para mantenerse sanos, con energía y eficaces.


Son necesarias 7 Estrellas para brindar a SubCulture un hábitat adecuado en el cual se pueda instalar cómodamente y reproducir.
Son «auto-limpiantes» en la medida que las partículas muertas son fácilmente expulsadas fuera del hábitat, para permitir a los recién nacidos gozar de un entorno limpio y sano.
No necesitan ningún cuidado particular. Se pueden aclarar en ese momento y es recomendable reemplazar la mitad cada 4 a 6 meses.
Su color negro impide el desarrollo de algas.

Fungicida sistémico contra hongos oomicetos del suelo y mildiu en lechuga

Previcur Energy es un fungicida sistémico posee una acción sinergísima entre las dos materias activas que lo componen y controla un amplio grupo de oomicetos tanto en aplicaciones vía riego como en aplicaciones foliares, incluyendo: Pythium spp., Peronospora spp.Pseudoperonospora spp.,Phytophthora spp., y Bremia spp.


La superficie dedicada a cultivos en España ha crecido de manera notable en los últimos años, llevando aparejada una importante tecnificación de éstos, tanto en cultivos en suelo natural como en los que se utilizan soportes inertes.

La progresiva introducción de los cultivos hidropónicos hace que la incidencia de hongos oomicetos sea creciente. Su control necesita de productos específicos y selectivo.

Por otra parte, la lechuga, cultivada en los meses en que la incidencia de mildiu durante periodos prolongados es alta, para un control sostenible es necesaria la alternancia de productos de distinto modo de acción.

Para aportar soluciones específicas a estos dos problemas de la agricultura española, Bayer CropScience,  acaba de lanzar al mercado la nueva formulación de Previcur Energy.

Este fungicida sistémico posee una acción sinergísima entre las dos materias activas que lo componen y controla un amplio grupo de oomicetos tanto en aplicaciones vía riego como en aplicaciones foliares, incluyendo: Pythium spp., Peronospora spp., Pseudoperonospora spp., Phytophthora spp., y Bremia spp.


Vista general de la  presentación abierta de Previcur Energy realizada 
en el Hotel Portomagno en Aguadulce, Almería (España).

Este producto se presenta como líquido soluble que contiene 840 g/l de propamocarb-fosetilato, conjugando los modos de acción de fosetil y de propamocarb.

Previcur Energy es selectivo en un amplio rango de cultivos hortícolas y ornamentales, en todos los estadios de crecimiento, desde semillero a planta adulta.

Por el modo de acción, está catalogado como de "acción multisitio" por lo que el riesgo de desarrollar resistencias es muy bajo.

Tiene un perfil medioambiental, ecotoxicológico y toxicológico muy favorable, y puede ser un producto clave en los programas de IPM.



Aplicaciones en semillero

Previcur Energy se ha ensayado en semilleros de melón, sandía, pepino, calabaza, calabacín, tomate, pimiento, lechuga, tabaco, coles y ornamentales, para el control de la enfermedad más frecuente que ocurre en ellos: Phythium spp. En todas las ocasiones el producto ha mostrado una excelente selectividad y una eficacia superior a la referencia.

También se observa un incremento del volumen radicular, ya que Previcur Energy actúa como estimulador en el crecimiento y producción radicular.

Aplicación en aguas de riego

Para el control de Pythium en terreno de asiento y post-trasplante en cucurbitáceas y solanáceas Previcur Energy se ha ensayado con excelentes resultados igualmente, tanto en selectividad como en eficacia, siendo muy superior a la referencia.

Aplicaciones foliares

En los ensayos realizados en todos los países frente a Bremia lactucae y en aplicaciones foliares, Previcur Energy ha mostrado un excelente comportamiento tanto en la eficacia obtenida como en la perfecta selectividad observada.

Compatibilidad  y selectividad en los cultivos

Previcur Energy puede aplicarse por vía foliar (en el caso del control de mildiu en lechuga) y por vía agua de riego, tanto en semilleros como en los cultivos tras el trasplante, para controlar las enfermedades de suelo.

Es compatible con la utilización de abonos foliares en las aplicaciones realizadas en pulverización del producto.

Su presentación líquida aumenta la seguridad para el aplicador y facilita la dosificación y empleo. No se han presentado problemas de compatibilidad específicas.


Previcur Energy es el primer formulado líquido con el principio activo de fosetil, y evita de esta manera las incompatibilidades en mezclas con otros productos, incluidos los formulados con propamocarb.

Fosfito en la solución nutritiva para el control de Phytophthora cactorum en fres

Se establecieron plantas de fresa cv. Festival en sistema hidropónico abierto, utilizando como sustrato tezontle, con el objetivo de evaluar el efecto del fosfito en el control pre-infección de la pudrición cuerosa de la fresa ocasionada por Phytophthora cactorum. Los porcentajes del fósforo (P) total en la solución nutritiva en forma de fosfito (Phi) evaluados fueron 0, 5, 10, 15 y 20 %.

 Las soluciones nutritivas conteniendo Phi se suministraron una única ocasión en cinco riegos con intervalos de 1 h. Dos, cuatro y siete días después del tratamiento con fosfito, los frutos se inocularon con una solución conteniendo P. cactorum a una concentración de 105 zoosporas mL-1. La aplicación foliar de mefenoxam™ (Ridomil Gold 480 SL 45.28%) en la concentración recomendada por el proveedor se utilizó como testigo positivo en el control de P. cactorum. La incidencia de pudrición cuerosa en frutos de fresa se evaluó a los 12 días después de la inoculación de los frutos. 

Los resultados obtenidos muestran que los diferentes porcentajes del P total en forma de Phi en la solución nutritiva, son igualmente efectivos que mefenoxam™ para el manejo de P. cactorum en un sistema hidropónico abierto. Se observó que la adición de iones Phi en menor cantidad a las recomendadas comercialmente favorece un mejor manejo de la enfermedad, al reducir los costos de producción y contaminación al ambiente.

Ver el trabajo Completo