El calor, la luz y el dióxido de carbono fomentan el crecimiento de las plantas en los invernaderos. Al enriquecer la atmósfera de los invernaderos con dióxido de carbono es posible incrementar el crecimiento de la planta hasta en un 40 por ciento de una forma natural y ecológica. Este proceso de enriquecimiento, denominado fertilización carbónica, utiliza el dióxido de carbono contenido en los gases de escape de un motor de combustión una vez depurado en un convertidor catalítico. Los sistemas de cogeneración en los invernaderos pueden alcanzar los requisitos de energía (iluminación) y calor de una forma económica, así como aprovechar el CO2 del gas de escape del motor Diagrama de fertilización con CO 2 El diagrama anterior ilustra el funcionamiento de un motor GE Jenbacher que produce dióxido de carbono para un invernadero. Mientras que el módulo GE Jenbacher genera electricidad para la red eléctrica pública, el calor va desde el módulo a través de un sistema d...