La producción de lechuga hidropónica bajo invernadero se convirtió en un negocio fructífero para empresarios de Puebla, quienes abastecen a restaurantes de la cadena Toks, alcanzan altos márgenes de rentabilidad y han ingresado al mercado gourmet de hortalizas, al haber obtenido certificados de la FDA (Federal Drug Administration, por sus siglas en inglés) y el Kosher, uno de los más estrictos. Las ventajas en productividad son notables, ya que mientras a campo abierto se obtienen como máximo 10 lechugas por metro cuadrado, en dicho sistema se cultivan 25 piezas. El ahorro de agua es del 70 por ciento y la rentabilidad del negocio llega a ser de hasta 200 por ciento. Daniel Fuentes Farías, director comercial de invernaderos Top Green, empresa poblana, que tiene dos hectáreas de lechuga hidropónica, detalla que su volumen de producción es de 312 mil lechugas por año –de las variedades Sangría, Escarola, Orejona y Bol–, que colocan principalmente en los restaurantes d...