No hay mejor demostración acerca de la insostenibilidad del paradigma químico como ver un cultivo hidropónico abandonado. Cultivar fuera del suelo es la forma de forzar al máximo la productividad por unidad de superficie, aportando nutrientes sin las limitaciones que impone el suelo, aunque a costa de grandes inversiones en instalaciones que requieren una atención permanente por parte de personal especializado. El agricultor puede llegar a producir el triple de cosecha que en cultivo normal, pero acabar arruinado con bastante facilidad. Como ya expliqué hace un año en otro post LAS BASES CIENTIFICAS DE LA AGRICULTURA ECOLOGICA, la teoría de Liebig, sobre la que se basa la agricultura química, es rigurosamente cierta desde el punto de vista de la química inorgánica, pero ignora completamente todo lo relacionado con la microbiología porque es la teoría de alguien que no creía en los microorganismos (Liebig se pasó muchos años polemizando con su contemporáneo Pasteur sobre si lo...