Ir al contenido principal

SUSTRATOS O MEDIOS DE CULTIVO EN HIDROPONIA

hidroponia_sustratos
En la publicación clase anterior se explicó que para hacer una huerta hidropónica popular existe gran cantidad de recipientes apropiados de diferentes tamaños, materiales y precios. En esta clase nos dedicaremos a ver los tipos de sustratos o medios de cultivo que se deben usar y cuáles son sus principales características y formas de utilización. En todos los países y lugares hay disponibilidad de materiales que algunas industrias desechan o que la naturaleza provee de manera abundante y económica.
Características de un buen sustrato
Los sustratos deben tener gran resistencia al desgaste o a la meteorización y es preferible que no tengan sustancias minerales solubles para no alterar el balance químico de la solución nutritiva que será aplicada (según se explicará más adelante). El material no debería ser portador de ninguna forma viva de macro o micro organismo, para disminuir el riesgo de propagar enfermedades o causar daño a las plantas, a las personas o a los animales que las van a consumir.
Lo más recomendable para un buen sustrato es:
-   que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a
0,5 y no superior a 7 milímetros
-    que retengan una buena cantidad de humedad (ver la capacidad de
retención de distintos materiales en el suelo en el Anexo II), pero que además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o con la lluvia
-    que no retengan mucha humedad en su superficie
-    que no se descompongan o se degraden con facilidad
-     que tengan preferentemente coloración oscura
-      que no contengan elementos nutritivos
-     que no contengan micro organismos perjudiciales a la salud de los
seres humanos o de las plantas
-    que no contengan residuos industriales o humanos
-  que sean abundantes y fáciles de conseguir, transportar y manejar

-       que sean de bajo costo.
-           que sean livianos (ver la densidad de diferentes sustratos en el
Anexo III).
Los materiales ya probados en varios países de América Latina y el Caribe y que cumplen con la mayoría de estos requisitos se clasifican como sigue:
Sustratos de origen orgánico

-         Cascarilla de arroz
-    Aserrín o viruta desmenuzada de maderas amarillas.
Cuando se utilizan residuos (aserrín) de maderas, es preferible que no sean de pino ni de maderas de color rojo, porque éstos contienen sustancias que pueden afectar a las raíces de las plantas. Si sólo es posible conseguir material de estas maderas, se lava con abundante agua al aserrín o viruta y se lo deja fermentar durante algún tiempo antes de utilizarlo. No debe ser usado en cantidad superior al 20 por ciento del total de la mezcla. Si se utiliza cascarilla de arroz, es necesario lavarla, dejarla fermentar bien, humedecerla antes de sembrar o trasplantar durante 10 a 20 días, según el clima de la región (menos días para los climas más caliente) (ver video). Las características, propiedades físico químicas y ventajas de la cascarilla de arroz están descritas en el Anexo IV.
Sustratos de origen inorgánico
-      Escoria de carbón mineral quemado
-       Escorias o tobas volcánicas
-           Arenas de ríos o corrientes de agua limpias que no tengan alto
contenido salino
-          Grava fina
-            Maicillo.
Cuando se usan escorias de carbón, tobas volcánicas o arenas de ríos, estos materiales deben lavarse cuatro o cinco veces en recipientes grandes, para eliminar todas aquellas partículas pequeñas que flotan. El sustrato ya está en condiciones de ser usado cuando el agua del lavado sale clara. Si las cantidades de sustrato que se necesitan son muy grandes, entonces se deben utilizar arneros o mallas durante el lavado, para retener las partículas de tamaño superior a medio milímetro. También deben excluirse las que tengan tamaño superior a 7 mm.

El exceso de partículas con tamaños inferiores al mínimo indicado dificultan el drenaje de los excedentes de agua y, por lo tanto, limitan la aireación de las raíces. Los tamaños superiores impiden la germinación de las semillas pequeñas, como la de apio y lechuga, y además restan consistencia al sustrato. Lo anterior limita la retención de humedad y la correcta formación de bulbos, raíces y tubérculos.
Algunas escorias de carbón o de volcanes tienen niveles de acidez muy altos y algunas arenas (como las arenas de mar) los tienen muy bajos (son alcalinas). Estos materiales deben ser lavados muy cuidadosamente, hasta que no les queden sustancias que los hagan muy ácidos o muy básicos.
Si no es posible acondicionar con el lavado estos materiales a niveles de acidez ligeramente ácidos o próximos a la neutralidad (pH 6,5- 7,0) es preferible excluirlos y utilizar otros. Ello es preferible antes que afectar la eficacia de las soluciones nutritivas que se aplicarán y, por lo tanto, el desarrollo de los cultivos en una HHP.
Mezclas
Todos los materiales mencionados se pueden utilizar solos. Sin embargo, algunas mezclas de ellos han sido probadas con éxito, en diferentes proporciones, para el cultivo de más de 30 especies de plantas.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos en varios países de América Latina y el Caribe son:
-   50% de cáscara de arroz con 50% de escoria de carbón
-     80% de cáscara de arroz con 20% de aserrín
-    60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río
-   60% de cáscara de arroz con 40% de escoria volcánica.
En el sistema HHP con sustrato sólido, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes que son aplicados diariamente a la mezcla de materiales sólidos.
En el método de sustrato líquido o raíz flotante, el agua se usa con el mismo fin, permitiendo el desarrollo de las raíces, y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionales. Este sistema sólo se recomienda para el cultivo de lechugas de diferentes variedades, apio y albahaca. Se han probado otros cultivos, pero los resultados no han sido satisfactorios en todos los lugares, por lo que preferimos no generalizar la recomendación.

Entradas populares de este blog

Perlita o agrolita: Características Físicas y Químicas

La perlita o agrolita se obtiene de una roca volcánica vitrea llamada perlita, que es un mineral silicio, cuyas partículas se expanden a temperaturas de 760 a 1000 o C, al evaporarse el agua que contiene en su interior, provocando que los guijarros exploten formando partículas más pequeñas con aspecto esponjoso, parecidas a las palomitas o rosetas de maíz. Para ello las rocas se trituran a un tamaño determinado de partículas, que se expanden de 4 a 20 veces su volumen inicial. La agrolita es un sustrato granular de color blanco con una densidad promedio de 130 a 150 kilos/m 3 . Su principal componente químico en el silicato de aluminio, que es estéril e inerte. Este sustrato presenta partículas grandes y pequeñas que proporcionan buena aireación, buen drenaje y baja retención de humedad. Es un material de con densidad de 0.21 gr/cm 3 . Presenta una porosidad del 95% de su volumen, aspecto que lo hace un material ligero, con alta estabilidad que no contiene nutrientes por lo que...

Cómo limpiar las raíces viscosas en hidroponía

Las raíces de las plantas llevan oxígeno, nutrientes, minerales y agua a la planta de arriba. Raíces fangoso en cultivar un huerto hidropónico son el resultado de los patógenos bacterianos, que liberan toxinas que impiden que los microbios beneficiosos de llevar oxígeno a las raíces. Esta condición viscosa también se conoce como Pythium. Hay varias maneras simples para limpiar el lodo de las raíces de las plantas en su sistema jardinería hidropónica. Instrucciones  1  Examine el sistema radicular de la planta. Las raíces sanas son de color blanco y espeso, con pequeños consejos difusos al final. Las raíces que aparecen de color marrón y viscosa pueden tener bacterias patógenas alimentándose de ellos, causando un baboso acumulación. 2  Compruebe el agua del jardín hidropónico. Si el agua huele mal, tiene una apariencia turbia, espumosa depósito de acumulación, o paredes viscosas, su sistema hidropónico puede tener los patógenos causantes de la baba de la raíz. 3 ...

Comienza tu negocio: Produce y vende Forraje Verde Hidroponico

Una de las verdades  sin discusión en la ganadería, es que debido al cambio climático, la producción de forrajes para la alimentación de los rebaños se hace cada día más difícil. Es común encontrar en los mercados locales, importantes emprendimientos dedicados a la producción de cualquier tipo de alimento que pueda ser utilizado para alimentar el ganado. Pacas de heno, ensilaje, piensos compuestos, alimento concentrado, entre otros, son una muestra de ello. Es de destacar que en la  mayor parte de los países, ese negocio comenzó siendo una porción muy pequeña de los mercados, hasta legar a convertirse en la actualidad, en un negocio extremadamente rentable. Solo debemos imaginarnos que nosotros somos los propietarios de animales en producción, bien sea de leche, queso o carne, Y de pronto, nos encontramos en una situación en la cual, el alimento para suministrarle a los animales es insuficiente... Si decidimos disminuir la cantidad de alimentos que le damos a cada uno...